Peter Cetera, nostálgico.

Fue un concierto distinto. Íntimo. Acogedor.

Un viaje impregnado de nostalgia, pero también de vigoroso presente.

La rica historia musical de Peter Cetera, la voz de Chicago, que comenzó ya hace poco más de tres décadas, decantó cómoda y natural en una recinto como la Arena Movistar que se dispuso como si se tratase de una cita a media luz para cobijar justamente una noche que fue especialmente cálida; un concierto en donde los que ayer eran encendedores y antorchas para corear éxitos como “Glory of love” o “You´re the Inspiration” ahora dieron paso al vaivén de celulares de millares de parejas cantando con el corazón acaso las canciones que prendieron en ellos la historia de un romance…

Locuaz, Peter Cetera convirtió el lugar en el living de su casa. Acompañado de un sencilla pero eficaz banda, recordó amigos y anécdotas de su prolífica historia en la composición; bromeó con lo que dejó de cantarle Kenny Rogers; hizo un guiño a Cher y se paseó más que cómodo en temas como “If you leave now”, acaso la balada más trascedente de finales de los años 70, o en éxitos imbatibles como The next time I Fall”. Por supuesto en casi dos horas de concierto dejó para el epílogo un repaso ineludible a lo más profundo de las caras “B” de esos discos 45 que Chicago hizo ritual diario en la emisoras del mundo entero.

De timbre inconfundible y voz sostenida en el tiempo con singular vigencia, Cetera escaló en Chile saldando una asignatura pendiente que tenía con una región a la que tantas veces quiso venir, pero que recién pudo concretar, como dijo él más bien por una cuestión de azar que de un premeditado desapego.

Al margen de Chile, Cetera hizo escala en Brasil, Panamá y Buenos Aires. Y la idea del retorno quedó flotando en el mismo aire que las parejas parecían no querer dejar de respirar.

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